En un ricon y a escondidas..
-¿Me haces un regalo hoy? Me gustaría levantarme de la cama y encontrarme una rosa, roja no...blanca, pura, para escribir en ella como si fuera una página nueva. Una rosa dejada por alguien que piensa en mí y a quien todavía no conozco... Lo sé, un contrasentido...pero me haría sonreír. [...] Después a última hora, arrancaría uno a uno los pétalos y, con un rotulador azul, escribiría letra a letra, una sola en cada pétalo, la frase de aquella canción tan bonita: "Entre los obstáculos del corazón hay un principio de alegría que me gustaría merecer...", y después tiraría los pétalos por la ventana. El viento se los llevaría. Podría ser que alguien los encontrase. Que volviese a ponerlas en orden. Que leyese la frase. Y que me viniese a buscar. Él quizá. Pero ¿quién es él?



